Control de asistencia · Honduras
El reporte de asistencia de cualquier sucursal, en segundos.
Los empleados ponen el dedo. Usted abre la aplicación, escribe tres letras de la sucursal y elige el rango: horas trabajadas, tardanzas, ausencias y extras, listas para exportar a Excel. Sin internet de por medio.
- Instalador .exe firmado
- Se actualiza solo
- Funciona sin internet
La pantalla real de la aplicación de escritorio
El problema nunca fue marcar. Fue todo lo que viene después.
Registrar una entrada es fácil: un cuaderno lo hace. Lo caro es convertir 65 entradas y 65 salidas en una planilla que nadie pueda discutir, dos veces al mes, sin que una hora se pierda en el camino.
Eso es lo que hace este sistema
La tarjeta que esto reemplaza · la última línea ya no la ponchó una máquina
- ✗La hoja firmada que se moja, se pierde o la firma el compañero.
- ✗Un reloj viejo que escupe un .txt y alguien lo retranscribe a Excel.
- ✗Pantallas con cuarenta campos que parecen formulario de banco.
- ✗Se cae el internet y la sucursal se queda sin marcar.
- ✗Nadie sabe quién cambió esa hora, ni cuándo, ni por qué.
- La huella identifica entre todos: nadie marca por otro.
- Las horas salen calculadas, con la tolerancia que usted define.
- Una pantalla con una sola instrucción: ponga su dedo.
- El kiosko trabaja sin internet; la nube es respaldo, no requisito.
- Cada cambio queda con nombre, fecha y equipo, y no se borra.
es lo que tarda alguien en marcar: poner el dedo y ver su nombre.
entre lo que dice el reloj y lo que termina pagando la planilla.
sin señal: la sucursal sigue marcando y la cola sube después.
Cuatro momentos y nadie hace un esfuerzo raro
La computadora de cada sucursal corre la aplicación de escritorio; el panel web vive en la nube. Cada quien toca solo lo que le corresponde.
¿Se fue el internet una semana? El kiosko sigue marcando como si nada y la cola se vacía sola cuando vuelve la señal. El marcaje jamás depende de la nube.
- 06:58
El empleado marca
Pone el dedo, ve su nombre y su hora, y sigue con su día. Tres segundos, sin códigos ni papeles. Al salir ve cuántas horas trabajó.
- 07:01
El kiosko guarda y sube
El marcaje se escribe en la computadora de la sucursal — por eso funciona sin internet — y cada minuto sube lo pendiente y baja lo nuevo.
- 09:00
La oficina ve el día
RRHH abre el panel: quién llegó, quién llegó tarde, qué turnos quedaron sin cerrar. Y un aviso al WhatsApp del gerente si alguien no se presentó.
- 31/07
La quincena se cierra
Horas por valor hora, menos IHSS, RAP e ISR. Se revisa la vista previa, se cierra la planilla y queda congelada para siempre.
Una pantalla que no necesita capacitación
El empleado ve la hora, su sucursal y una sola instrucción. Pone el dedo, aparece su nombre y listo. Al salir, la pantalla le dice cuántas horas trabajó — así nadie llega a fin de mes a reclamar de memoria.
- Identifica entre todos los empleados, no confirma un código.
- Dos dedos por persona: una curita no deja a nadie fuera.
- Rebote protegido: dos marcajes seguidos no cuentan doble.
- El encargado corrige con PIN, y la corrección queda firmada.
El tablero de las nueve de la mañana
Quién marcó, quién llegó tarde, qué turnos quedaron sin cerrar y cuántas horas lleva el día — por sociedad, por empresa o por sucursal. Cada usuario ve solo su alcance: un gerente de sucursal no ve salarios ni las otras tiendas.
- Reportes diarios, por período y por empleado, exportables a .xlsx.
- Aviso al WhatsApp del gerente cuando alguien no se presentó.
- Preguntas en español: «¿quién llega tarde los lunes?».
- Registro de auditoría visible sin pedirle nada a soporte.
De las horas a la boleta, sin retranscribir nada
Horas por valor hora, con IHSS, RAP e ISR según la tabla vigente. Solo entra la hora extra aprobada. Al cerrar, la planilla se congela: cambiar un horario en agosto no altera lo que se firmó en julio.
- No deja cerrar si hay turnos sin salida: primero se corrigen.
- En quincena los techos valen la mitad; dos quincenas dan el mes exacto.
- Los valores de ley son configurables: cambian por decreto, no por versión.
- Todo exportable a Excel para el contador.
La huella dice quién es
El lector identifica al empleado entre todos los registrados; no confirma un código que alguien más pudo teclear. Nadie marca por otro.
Sigue marcando sin internet
Todo se guarda primero en la computadora de la sucursal y responde al instante. Cuando vuelve la señal, se sincroniza solo.
Las horas cuadran
Tolerancia, redondeo y horas extra configurables. Cada minuto ajustado queda explicado junto al turno, para que nadie discuta la planilla.
Varias empresas, varias sucursales
Una sociedad agrupa empresas y cada empresa sus sucursales. Si alguien marca donde no le toca, queda registrado y bien atribuido.
Todo sale a Excel
Reportes diarios, por período, por empleado y de planilla, exportables en .xlsx. La información es suya, no se queda encerrada aquí.
Queda quién hizo qué
Cada marcaje manual, cambio de horario y aprobación de hora extra queda con nombre, fecha y equipo. El registro no se edita ni se borra.
El sistema toca plata y datos de personas
Cada capa está construida para que ni un error ni una mala intención pasen sin dejar rastro. No es una promesa de folleto: es lo que hace el código.
La huella nunca se guarda como imagen
Solo la plantilla matemática del lector, que no se puede revertir a un dedo. Y se exigen dos dedos por persona desde el enrolamiento.
Auditoría permanente
Cada marcaje manual, anulación, cierre de planilla o cambio de horario queda con nombre, fecha y equipo. Nadie lo edita — tampoco un administrador.
Contraseñas con derivación de clave
Se guardan con scrypt, cuyo costo de memoria hace inviable adivinarlas por fuerza bruta, y el login se congela tras cinco intentos fallidos.
Sesiones con vencimiento
El panel expira a las 12 horas; los kioskos usan tokens de dispositivo firmados. La sociedad sale del token, jamás del cuerpo del mensaje.
Aislamiento entre sociedades
Cada consulta se filtra por la sociedad del token en el servidor. Un kiosko no puede tocar los datos de otra empresa ni por error ni a propósito.
Los números se congelan
El marcaje crudo es inmutable y cerrar una planilla guarda una copia que ningún cambio posterior altera. Lo firmado en julio dice lo mismo en diciembre.
«Un sistema que no puede explicar de dónde salió un número no sirve para pagar sueldos.»
Por eso cada minuto pagado guarda su ajuste y su razón junto al marcaje original
¿Qué pasa si se va el internet?
Nada. El marcaje vive en la computadora de la sucursal: el empleado pone el dedo y el sistema responde igual de rápido. Lo pendiente se acumula en cola y sube solo cuando vuelve la señal, aunque pase una semana.
¿Sirve si tengo varias empresas bajo la misma sociedad?
Para eso está hecho. Si alguien de una empresa marca en la sucursal de otra, el marcaje queda registrado y atribuido a su empresa, sin ensuciar los reportes de la sucursal que visitó.
¿Y si alguien marca 8:01 en lugar de 8:00?
Usted decide la tolerancia. Con la configuración estándar, marcar 8:01 y salir a las 17:00 paga exactamente 8 horas. El turno guarda los minutos reales por un lado y los pagados por otro, con la razón del ajuste escrita.
¿Puedo traer los empleados del sistema anterior?
Sí. Se sube el Excel, se mapean las columnas y se corre una prueba en seco que muestra fila por fila qué va a pasar antes de escribir nada. Las huellas sí se capturan en persona: son unos segundos por empleado.
¿Cómo se instala y se actualiza?
Se descarga un instalador .exe firmado y se instala en la computadora de cada sucursal. Las versiones nuevas se instalan solas al abrir la aplicación; no hay que ir sucursal por sucursal.
Se aprende en una tarde
El empleado pone el dedo y ve su nombre, su hora y cuánto trabajó. Nada más. El encargado abre un reporte y ya está listo para la planilla. Si un sistema de control de asistencia necesita una semana de capacitación, el problema es el sistema.
Windows 10 u 11 · se actualiza solo